Tomé la excusa perfecta de tener que comprarme zapatillas de punta para viajar a Santiago, una ciudad enorme en la que en mi vida había visitado dos veces y siempre llevada por alguien, esta vez viajaría con mi hija y sería yo quien debía tomar las riendas de todo... así partió esta aventura en la que aparte de no conocer ni siquiera donde debía bajarme del bus, había otros temas mas profundo y emocionantes que me llevaban aun mas nerviosa. Vería y abrazaría por primera vez a una de mis mejores amigas en este mundo virtual y además vería a mi amiga del alma de la infancia a la que había dejado de ver hace 15 años, tras perdernos el rastro despues de salir del colegio.

Un viaje lleno de encuentros y emociones, a la llegada de mi viaje allí detrás de un pilar estaba la persona más verde y encantadora que haya visto en mi vida, mi Rana!! Se había hecho el tiempo para ir a buscarme, cosa que se le hacia difícil, pero allí estaba parada con una Rana verde en la mano y una enorme sonrisa… el abrazo fue lleno de emoción, un abrazo interminable, super apretado en el que se decían muchísimas cosas sin palabras y en la que había mucha gente también acompañándonos a la distancia.

Estar con ella fue como si nos hubiésemos visto toda la vida, conversamos, paseamos, tomamos helado, hablamos de cosas triviales e importantes, pasábamos de una cosa a la otra sin la incomodidad que a veces se provoca cuando recién conoces a alguien… caminamos como locas buscando la famosa tienda de ballet (cosa q te agradezco infinitamente sino hubiese sido por ti, no la encuentro jamás), y conocí algunas de las calles y partes mas importantes de Santiago mientras las dos con una sonrisa en la cara no podiamos dejar de hablar.

El tiempo se nos pasó volando, sentadas en una heladeria descansando por fin, se produjo otro de los momentos mágicos de ese día, alli detrás del telefono, mas cercano que nunca se encontraba mi Pau llamandome desde España y pudo de alguna forma compartir con nosotras esa alegria y por supuesto hablar con su rana preferida con ese acento tan especial que tiene entre español y argentino, que tanto me gusta y que la Rani no conocía.


El encuentro había sido redondo... con el corazón rebosante de alegría nos dirigimos a nuestro destino de despedida... casi no podía dejarla alli, me abrace a ella como tratando de perpetuar esos momentos, me costó separarme de ella pero nos prometimos volver a repetirlo, estas cosas no puedes dejarlas asi (volvere a Santiago Ranita eso seguro)... asi que nos miramos una ultima vez y cada una siguió su camino.


Recien venía saboreando el dulce sabor del grato encuentro, cuando aparece mi amiga de la infacia alli buscandome para llevarnos a su casa, ella estaba igual a como la recordaba, con unos años mas encima (igual que yo) pero con la misma cara cálida y de niña picara de siempre, mi amiga, mi hermana, si nos crecimos juntas... otro abrazo bien apretado y vuelta otra vez a empezar... hablar, hablar y recordar.

Mi viaje a Santiago ha sido el viaje mas satisfactorio que he tenido en mi vida, aun tengo esas sensaciones de dicha en el cuerpo, esa satisfacción en el alma y una alegria inmensa... en esta ocasión la tecnología me dio dos hermosos regalos, ya que a una no la hubiese conocido si no fuera por este medio y a la otra tal vez nunca la hubiese encontrado denuevo.


"Soy persona de pocos amigos, pero cuando los hago, los hago para siempre".